- De regreso, en el coche, pensé sobre todo en esta frase: "No hay nada más valioso que una vida." Quizá no me crea Hilarion, pero tuve una especie de iluminación al subir a la segunda falla. Comprendí que precisamente a causa de esa
frase no logro y sin duda no lograré jamás respetar este trabajo. "No hay nada más valioso que una vida" significa que no se debe sacrificar ni una sola vida, es decir, que en el mundo no existe nada en lo que creamos lo suficiente para defenderlo pagando con vidas. "No hay nada más valioso que una vida" es el mensaje de una sociedad para la que el valor más elevado es la comida y el mayor drama no tenerla. ¡Ah, somos muy ricos, muy libres y muy felices! Nuestros alimentos no saben a nada, nuestras iglesias están vacías, nuestros tribunales son comprensivos. Preferimos, quizá por primera vez en la historia, la vida material a la vida eterna. En lugar de decir que no creemos en nada y que por eso somos incapaces de justificar la muerte, preferimos glorifcar la vida. "No hay nada más valioso que una vida" ¡Terrorismo! Terrorismo de la vida por encima de todo, que no es en realidad sino la prueba de un gran vacío, de una renuncia a lo que hace el hombre: la elección de un combate y la aceptación de un sacrificio. (...) - Créame, cuando escogí este trabajo, esperaba algo distinto de "no hay nada más valioso que una vida". Pero, por desgracia, la verdad es que no soy diferente de los demás. Soy tan incapaz como ellos de creer, de creer de verdad, de creer hasta el extremo de decir: "Ca custa" (cueste lo que cueste). La única diferencia es que yo soy consciente de ello y eso me hace infeliz.
Para hacernos pensar un buen rato...

2 comentarios:
Me siento muy identificado con tu forma de escribir y pensar, en todo el blog. Andaré por aquí.
Un abrazo.
Oye!! Y gracias por permitirme viajar con tus fotos!! No veas cómo me ha emocionado cabo verde!! Gracias, gracias, gracias!
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