viernes, noviembre 03, 2006

La Depresión

Qué habitante tan desagradable, este que invade a tantas almas. Los que sólo padecemos de tristezas pasajeras,de angustias que se calman, de estrés que olvidamos, no tenemos ni la más remota idea de lo que se pasa cuando se padece una depresión real, diagnosticada o no.

Amigo mío: me duele.

Ojalá pudiera hacer algo... Pero ya de sobras sé, por experiencia, que los demás nada podemos hacer para aliviar tanta desesperación.

Tengo el corazón arrugado, los párpados caídos y un agujero profundo y oscuro que me atrae como un remolino.

No quiero perderme.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y que sensación tan áspera verdad? sentir la impotencia de saber que no se puede ayudar. Ni siquiera tender una mano, porque ello sería insuficiente.
La tristeza, es una enfermedad que no se cura con medicamentos. Es uno mismo quien debe curarse. Y para ello, se pueden utilizar varios elementos, el tiempo, sonreir cada mañana... el esfuerzo personal por encontrarse a sí mismo....
Solo existe una única via. Salir adelante.

Mil besos algodón.