sábado, octubre 28, 2006

Tengo...


Tristezas sin fronteras ni razones
evocadoras de relojes rotos
y flores arrancadas

Sueños desmenuzados en pétalos
dormidos bajo una ciénaga
con los párpados sellados

Recuerdos silenciados con una lápida
danzarines crueles del destino
revueltos por un aroma

Palabras alborotando el aire
que juegan asustadas
y luego callan

Tiempo suspendido en el olvido
habitantes extraños en mi corazón
que ya no reconozco

Tengo latentes las notas
que componen la partitura de mis nombres
¿llegarán alguna vez a emerger?
©

viernes, octubre 27, 2006

Mis Fotos

Hace unos días empecé a crear álbumes de mis fotos de viajes, cuyos enlaces encontraréis en el primer recuadro de la derecha.

Iré agregando más álbumes con el tiempo, y a medida que vaya viajando más, claro...

Espero que os gusten.

martes, octubre 24, 2006

¿Sabemos amar?

Quizás una de las cosas más difíciles que haya... amar.
Hace tiempo encontré este texto por ahí y, aunque es un poco largo, creo que es muy bueno. Si tenéis paciencia, ¡adelante!

AMAR a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida. Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

AMAR a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

AMAR a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

AMAR a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

AMAR a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

AMAR a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

AMAR a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo. Tú puedes aprender a ser más magnético, atractivo y tener mayor vitalidad. Una postura física, emocional y mental apropiada cambiará tu destino. Es como si tu "suerte" se modifica. No dependerás de talismanes ni amuletos: ¡tú mismo serás tu propio talismán de la buena suerte"

Andrea Weitzner

viernes, octubre 20, 2006

Silencio, por favor...


Donde no hay hechos, sobran las palabras.


jueves, octubre 19, 2006

Números


Me da la sensación que todo el día hago números:

- la cuenta de los gastos de la casa

- la cuenta de los días que faltan para las vacaciones

- la cuenta de los días que me quedan para estudiar

- la cuenta de los días que ya pasaron desde la última vez que te vi

Y ahora, encima, venga a hacer números: aprender todas las matemáticas básicas para un sólo examen al que me presento en tres meses...

¿Me salen las cuentas?

¡Uff, uff, qué estrés!

miércoles, octubre 18, 2006

Tentaciones


¿Las tentaciones son buenas o malas?

Generalmente está muy mal visto que nos dejemos tentar por algo, pero no podemos negar que si son tentacioneses, es precisamente porque es algo que nos atrae, nos gusta mucho y es difícil resistirnos a ello. ¿De esto se deduce que son buenas para nuestro ego y malas para nuestro espíritu?

Pues yo creo que son buenas. Sí, sí. Por un lado, nos ayudan a desarrollar aquello que se llama "fuerza de voluntad". Y si por casualidad hemos flaqueado... a veces nos abren mundos que permanecían ocultos para nosotros. En ocasiones hasta nos pueden hacer cambiar de vida, de modo de pensar o de sentir.


¿Os imagináis la vida sin tentaciones? ¿No encontraros jamás en esa tesitura tan excitante en la que nos sitúan en determinadas ocasiones? ¿Una vida llana sin a penas emociones? No, no. Me niego...

¡Vivan las tentaciones!

sábado, octubre 14, 2006

Ayer

"Ayer pasó el pasado lentamente
con su vacilación definitiva
sabiéndote infeliz y a la deriva
con tus dudas selladas en la frente

ayer pasó el pasado por el puente
y se llevó tu libertad cautiva
cambiando su silencio en carne viva
por tus leves alarmas de inocente

ayer pasó el pasado con su historia
y su deshilachada incertidumbre /
con su huella de espanto y de reproche

fue haciendo el dolor una costumbre
sembrando de fracasos tu memoria
y dejándote a solas con la noche"

Mario Benedetti


Recuerdos indómitos inundan mis pensamientos.

Surcan despiadados todos los rincones de mi cerebro.

Cuando los ponga en orden te diré qué me pasa...

viernes, octubre 13, 2006

Cautivo

Cautivo en un mar de dudas. La incertidumbre se apodera te ti, te embriaga con su melodía agridulce. Te quedas paralizado mirando al infinito. Se te han secado los ojos y tu boca permanece entreabierta. Los labios se estremecen en un temblor casi imperceptible. De pronto, ya no sabes nada, ni siquiera por qué te sientes así... Estás cansado. Apartas la mirada del infinito y te centras en lo que tienes delante: la vida real.

A veces es más fácil estar en la vida real que en la interior.

jueves, octubre 12, 2006

Réquiem por un Beso



¿No os ha ocurrido nunca que una simple imagen os hace volar la imaginación? Esto es lo que se me ha ocurrido cuando he visto esta imagen por casualidad:

"Bajo la tenue luz de la ventana de enfrente me diste aquel beso, aquel maldito beso.Maldito, porque ya no lo tengo; maldito, porque no lo consigo olvidar.

Traicioneros son los sueños, que me desvelan por culpa de aquel beso. Traicionero fue ese beso, que me lo diste lleno de mentiras y vacío de amor.

Sangran las comisuras de mis labios y derramo una gotita sobre aquella foto que aún guardo. Quizás algún día pueda devolvértela, rota en mil pedazos como mi corazón."

miércoles, octubre 11, 2006

¿Por qué será?

¿Por qué será que sueño contigo día sí y día también? Hace casi dos años que nos dejaste para siempre... sin embargo te tengo presente en mi interior como si pudieras llamar en cualquier momento por teléfono.

A veces me siento como en una cárcel, en la que no me puedo mover más allá de mis límites. Tú estás al otro lado del muro, te siento, casi casi te oigo respirar... pero no puedo hablarte, mas que en mi pensamiento.

No sé cuánto tiempo tendrá que pasar para que mi alma se apacigüe y no te evoque a cada instante. Ojalá estés bien.




"Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más alta hoguerami soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.
Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes que olean como el mar a la orilla de un faro.
Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía, de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.
Inclinado en las tardes echo mis tristes redes a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.
Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas que centellean como mi alma cuando te amo.
Galopa la noche en su yegua sombría desparramando espigas azules sobre el campo."
Pablo Neruda, poema nº7

martes, octubre 10, 2006

Sábanas Blancas

No me gusta el color blanco, en general. Pero reconozco que las sábanas blancas son mi debilidad. En ellas pareciera que se quedan grabados los rastros de mi propia vida, en las manchas, en las arrugas, en las bolitas que se forman cuando ya se ha usado mucho. Envejecen conmigo, absorben mis lágrimas, guardan una sonrisa mía en algún pliegue, pierden lustrosidad como yo, me traen recuerdos... Y, de pronto, un buen día las cambias por unas nuevas, como si empezaras una nueva etapa de tu vida.

Bienvenidos a mis: